He recibido un toque de atención de mi querida
Nenica porque ando un poco desaparecida últimamente. Es verdad, no había caído en la cuenta pero hace ya un mes desde mi última entrada y no me he enterado de cómo pasaba el tiempo.

Debo decir en primer lugar, para justificar esta ausencia, que ando un poco liada con un proyecto de trabajo. Hace un par de semanas, quizás más, me reencontré con un antiguo compañero periodista y al contarle mi situación me dijo que quizás tenía algo interesante para mi. Desde entonces he empezado a colaborar en un diario digital y esto ha ocupado bastante mi tiempo. Por el momento estoy escribiendo de forma esporádica y no remunerada, pero mi idea es aumentar poco a poco mi participación en el proyecto porque confían en mi para llevar una edición local del diario. Es más de lo que esperaba hace unos meses, cuando me quedé en paro. No podía imaginar que en dos meses volvería a estar en activo, y la verdad es que lo necesito. Me gusta mi trabajo y me da mucha vida.
Ayer me ofrecí para acompañar a mi compañero al inicio de uno de los juicios mas importantes que está celebrándose en estos momentos en Valencia y fue muy emocionante para mí volver a pisar el terreno informativo. Me sirvió para recargar las pilas y volver a dedicarme a mi profesión con la misma pasión con la que salí de la facultad. Como en todo trabajo, la rutina y los malos rollos te hacen perder ese espíritu que te lleva a ejercer una determinada profesión, así que volver a sentir esa vocación ha sido muy gratificante.
Dejando el trabajo al margen, he tenido pocas novedades en estas semanas. Gato crece sin parar. Pesa ya el doble que cuando lo recogimos. Juega mucho, es cariñoso y nos da mucha alegría en casa, aunque también tiene momentos en los que te saca de quicio, je je. El problema de su diarrea se solucionó con el cambio de pienso y ya se encuentra perfectamente.
Estamos ya a las puertas de la Navidad y en mi casa no ha entrado el espíritu navideño. Ni siquiera hemos comprado los regalos para nuestros sobris y ya me veo agobiada, haciendo las compras en los días más malos. Creo que nunca aprenderé del año anterior.
Quizás habréis observado que el blog ha cambiado de aspecto. Ha sido algo forzado porque un día se me ocurrió entrar a ver cómo iba la cosa y la plantilla anterior se había desconfigurado sin que supiera cómo arreglarlo. De modo que ahora tenemos una plantilla mucho más sencilla, pero me gusta, creo que me quedaré con ella un tiempo.
Un abrazo.