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domingo, 11 de septiembre de 2011

Ya estamos en casa

Después de esta semana tan movidita, el cuerpo me pedía descansar y dormir buena cosa antes de afrontar mis últimas semanas de curro. Os cuento cómo fue la cosa, no sin antes agradeceros los comentarios tan cariñosos que me dejasteis en la anterior entrada. 

El martes por la mañana, estando yo en el curro, me llama mi hermana para decirme que mi madre se queda ingresada para operar de urgencia. Habían ido a la consulta del cardiólogo derivadas por el médico de cabecera después de que mi madre sufriera varios mareos desde principios del mes de agosto. Pensábamos al principio que era cosa del calor, pero con el tiempo descubrimos que tenía la tensión alterada (muy alta o muy baja) y después se confirmó que el problema venía de las bajas pulsaciones. La mujer no subía de 30- 35 pulsaciones, lo cual le provocaba mareos y sudores fríos. El caso es que nos habían advertido de que la solución era un marcapasos, pero no pensábamos ni de lejos que en la primera consulta con el cardiólogo ya se iba a quedar ingresada. 

Acabé mi jornada y me fui pitando para el hospital, pero para entonces habían subido a mi madre a planta y habían aplazado la operación para el día siguiente. Esa noche me quedé con ella en el hospital. La mujer estaba bastante asustada, pero durmió más o menos bien. Al día siguiente le hicieron la intervención y ya se quedó ingresada en la UCI por precaución, de modo que me vine a casa para descansar mejor. 

No la subieron a planta hasta pasadas las 24 horas de la intervención, así que al día siguiente volví al hospital ya por la tarde. Volvimos a pasar la noche juntas, esta vez más tranquilas las dos, aunque en el hospital no se descansa tan bien como en casa. El viernes a mediodía, por fin, le dieron el alta y volvimos a casa. Mi madre está genial, tiene color de cara y no ese aspecto de cansada que tenía en las últimas semanas. Los médicos no se explicaban cómo podía tenerse en pie y caminar, así que debemos de dar gracias porque se lo hayan detectado pronto y ya esté operada. 

Han sido unos días intensos y he tenido poco tiempo para leeros y poder ponerme al día. Al volver a casa me esperaban algunas coladas de ropa, la compra semanal y la limpieza de casa, que parece mentira pero cómo se ensucia todo y lo que cuesta de limpiar. 

A partir de mañana voy a dedicarme 100% al curro. El tiempo que he pasado esta semana en el hospital tengo que recuperarlo de algún modo, ya que me quedan dos semanas de curro y tengo que dejar lista mi última publicación antes de cogerme la semana de vacaciones que me queda. 

Esta semana tendré que estar atenta también a mi cuerpo, a ver cómo reacciona después del tratamiento que me puso la ginecóloga. He llevado muy bien el tema de la progesterona, ni mareos, ni sueño, nada de nada. Tampoco tengo síntomas de regla, ni por supuesto de embarazo. Veremos cómo sigue la cosa. 
Un abrazo.