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viernes, 22 de julio de 2011

De nuevo, el manchado

Llevo un par de días manchando ligeramente a pesar de que no espero la regla hasta dentro de unos días. La última vez que me pasó os lo comenté en el blog pensando que estaba ante un sangrado de implantación.

En esta ocasión, el manchado es muy ligero, también de color marrón y viene acompañado de una hinchazón de vientre considerable. Me cuesta abrocharme cualquier pantalón. También me siento malhumorada y cansada, aunque quizá todos estos síntomas no tengan nada que ver con el manchado. El caso es que no puedo evitar ilusionarme. Aunque el pensamiento dominante es más bien el contrario. Suelo ponerme triste y recordar el desenlace de los anteriores manchados. Todos acabaron en regla.

No tardaré en salir de dudas, quizás este mismo fin de semana pueda confirmar o descartar algo. El caso es que ayer hablaba con papá mimoso sobre todo esto y me hizo ver que quizá tengo idealizados los síntomas de embarazo. La verdad es que sí. Siempre he imaginado que cuando una mujer está embarazada empieza a notar cosas extraordinarias en su cuerpo.

Le pregunté a una amiga hace poco si ella había sentido algo especial antes de confirmar su embarazo y no supo qué contestarme. Me dijo básicamente que había sentido algo que no sabía explicarme pero que intuyó que estaba embarazada. Esta respuesta contribuye a mi tesis, aunque por otro lado también sé de mujeres que no han intuido nada en absoluto y el embarazo les ha pillado por sorpresa.

Sea lo que sea, el próximo martes llamaré a mi ginecóloga (es que sólo tiene consulta una vez a la semana) y pediré cita para después del verano. He tenido varios pólipos a lo largo de los últimos años y quiero asegurarme de que estos manchados no tienen nada que ver con un desarreglo. Sea lo que sea, aquí estaré para contarlo. 

martes, 4 de enero de 2011

Ya vienen los Reyes...


Melchor, Gaspar y Baltasar ya están de camino. No soy creyente pero no puedo evitar emocionarme cada año en la Cabalgata de los Reyes Magos. Desde hace cinco años trabajo para un periódico local y en estas fiestas me toca trabajar haciendo fotos en la cabalgata, un trabajo muy bonito, sin duda, ya que me encuentro con miles de caritas ilusionadas y mamás peleonas que luchan por la primera fila en el recorrido. No puedo evitar la emoción al ver la estampa y muchas veces me sorprendo sorbiéndome los mocos y escondiendo mis lagrimillas de emoción tras la cámara de fotos. 

Todo este rollo es para deciros que este año creo que lo voy a pasar aún peor. Sí, amigas, me ha bajado la regla. Al menos la incógnita de hace unos días se ha despejado. Ahora me preocupa que ese sangrado marrón esté escondiendo algún problema de tipo hormonal o quizás otro pólipo que a mi ginecóloga se le escapó en la revisión de octubre. Hablando con mi marido, hemos acordado esperar un poco más antes de volver a la consulta de la gine para pedir su opinión. 

A pesar de la desilusión, estamos bien, fuertes. Este año aprovecharé que mi trabajo me permite estar cerca de los Reyes para pedirles que hagan magia conmigo y me regalen un bebé, sin prisas, cuando él esté preparado. Nosotros ya lo estamos. 

En fin chicas, os deseo que paséis un día muy feliz con vuestros hijos, ellos se merecen lo mejor que podamos darles, nuestra sonrisa más grande a pesar de las penas que cada uno llevemos dentro. Yo trataré de poner mi sonrisa más grande y trataré de cumplir bien con mi trabajo.