lunes, 10 de octubre de 2011

Vengo del paro y... estoy satisfecha

Me parece muy fuerte decir esto en los tiempos que corren pero, sí, lo digo, vengo contenta de la oficina del paro. Os conté en la anterior entrada que estaba muy preocupada por cómo se iba a resolver mi contrato. Como os contaba, mi jefe no es trigo limpio y no me fiaba de cómo iba a realizar el despido. Tras una semana detrás de él, por fin conseguí reunirme con él para hablar del tema. 

Yo tenía todas las de ganar. Tenía en mis manos un contrato indefinido, en el que se especificaba el sueldo y la jornada completa. Para pasar a cobrar la mitad- como él pretendía- me tenía que despedir y hacerme un nuevo contrato que yo, lógicamente, no estaba dispuesta a firmar. Yo me temía que a mis espaldas hubiera tramitado mi baja, pero afortunadamente se esperó hasta hablar conmigo. 

Me expuso dos opciones: luchar por los 45 días de indemnización por despido improcedente (el máximo) o conformarme con 20 días por año trabajado (la indemnización mínima). Yo sabía que la primera opción era mi derecho, ya que el despido era totalmente improcedente, pero tal y como me lo planteaba me estaba forzando a ir a juicio para conseguirlo. La empresa, lógicamente, iba a plantear causas de despido objetivo, ante lo cual íbamos a entrar en una dinámica muy fea, en la que seguramente yo tenía todas las de ganar, pero pocas ganas de enfrentarme a ello. 

De modo que se salió con la suya. Firmé la segunda opción con el compromiso, por parte de él, de pagarme la indemnización en menos de una semana. Esto último no haría falta plantearlo en una empresa normal. De hecho, lo lógico es que te paguen en el mismo momento de firmar el despido. Pero mi jefe fue capaz de pagarme la indemnización del anterior despido improcedente poco a poco. En fin, para darle de comer aparte. 

Él me asegura que si hubiera podido seguir pagándome lo mismo no hubiéramos llegado a esto, porque estaba muy contento conmigo y bla bla bla. Yo, por mi parte, como tenía ganas de acabar en este trabajo, pues no quería ofrecer mucha resistencia. Total, que hemos quedado como amigos. Yo le he buscado una persona competente para ocupar el puesto que dejo. Se trata de una estudiante de Periodismo a la que conocí en el ayuntamiento mientras ella hacía las prácticas y a la que tengo bastante cariño. Para ella, un trabajo a media jornada antes de acabar los estudios es una muy buena oportunidad. Yo me quedo tranquila, sabiendo que el periódico se queda en muy buenas manos. Mi jefe también está contento. Quiere mantener el contacto conmigo, para redactar algo de forma esporádica y para, quién sabe, ofrecerme trabajo si necesita ampliar la actividad (je, je, esto lo dudo bastante). 

Bueno, una vez resuelto esto, aún tenía que ir al paro para solicitar la prestación. He ido esta misma mañana, cargada de papeles y con enchufe directo. El mejor amigo de mi ex-jefe trabaja en la oficina del paro y me ha atendido sin cita previa. Me sabe muy mal colarme, porque no me gusta que me lo hagan a mí, pero no dispongo de mucho tiempo por las mañanas, con tanta clase de inglés (ya os lo contaré en otro post). De modo que me he colado, sí, lo reconozco y lo siento por la gente que ha tenido que esperar a pesar de haber llegado mucho antes que yo. 

Bueno, ha habido un pequeño momento de pánico. Resulta que mis tres primeros contratos fueron a tiempo parcial. El primero, con una radio, el segundo, con el ayuntamiento, y el tercero, ya en la actual empresa. Bueno, pues resulta que en el primer contrato no especificaba que mi horario era de lunes a viernes, y se ve que eso es importante para calcular los días cotizados. No sé. La chica que me ha atendido me pedía que fuera a la empresa a pedir un justificante. Y ahí me he puesto mala. Resulta que acabé bastante mal en ese trabajo. Tanto que pedí la baja voluntaria, y no me apetecía nada tener que volver a pedir algo. 

Al final resulta que no ha hecho falta. Sumando todos los días cotizados en los trabajos posteriores me salían más días de lo necesario para lograr la prestación de 24 meses. De modo, que casi he dado un salto de alegría. 

Me parece contradictorio estar alegre por estar en el paro, pero ahora mismo es lo único que puedo sentir. Ya tendré tiempo de comerme el coco y de preocuparme por buscar un nuevo empleo. Se supone que ahora debo esperar a que me envíen una carta reconociéndome la prestación. ¿Sabéis si tarda mucho en llegar? 

Un abrazo. 

12 comentarios:

Nenica dijo...

Genial que lo hayas podido resolver, además ayudando a alguien! Sin duda lo has hecho muy bien!
No tengo idea de cuanto tarda lo de la prestación, pero seguro que será rápido! Ya nos cuentas!

Jeza Bel dijo...

Que bien que lo hayas resuelto....y sí, es contradictorio alegrarse, pero mejor eso, que no el pirata de tu jefe!!!

Ahora, a disfrutar del tiempo de ocio 24 horas!!!

Besos

Trax dijo...

Me alegro que se haya solucionado y bien. Además, has colocado a una amiga, así que todo estupendo.
Yo no recuerdo cuánto tardan en confirmarte, pero que pagan los días 10. Así que yo creo, que como queda un mes, para el próximo día 10 de noviembre, tendrás tu primer ingreso.
Ahora a disfrutar un poco del tiempo libre, a aprovechar a tope el inglés y luego ya irás buscando. Que dos años es mucho tiempo.
Besotes.

lamamadeunabruja dijo...

Yo hace unos meses también acepte una indemnización menor de la que me correspondía sólo por terminar ya con el tema, así que te entiendo perfectamente. Ahora a disfrutar esos 24 meses sin agobios!!
Besos

Laura Nogueras dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura Nogueras dijo...

Aprovecha todo el tiempo que tienes por delante para hacer todo aquello que siempre has querido (y nunca has podido...). Como se suele decir... "el tiempo es oro".
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Soy Paris, de diario de mi embarazo...
Pues me alegro que te lo tomes así de bien,enhorabuena!
Por lo que yo sé la carta suele tardar unos 15 días o así, si no recuerdo mal.
UN beso

Mo dijo...

Bueno, al final no ha ido mal la cosa! Seguro que saldrá algo mejor, y tienes unos mesecillos por delante para relajarte un poquito.

Pajaguja dijo...

Comprendo perfectamente tu reacción de alegría. Ya he contado en otras ocasiones que me despidieron el día que me reincorporaba tras una baja médica causada por el trabajo. Podría haber estado más tiempo de baja porque no estaba del todo recuperada pero pensé (ingenua de mí) que la empresa reconocería el gesto... Cuando me dieron la carta de despido no sabía si reir o llorar del alivio y la rabia.
Respecto al paro, como ya han comentado más arriba, la prestación se cobra el día 10 de cada mes (aunque caiga en domingo). En mi caso la carta no llegó jamás, así que a la primera renovación fui y lo comenté, y me la imprimieron ahí mismo (al menos para saber hasta cuando tenía derecho a prestación).
Ahora toca desconectar, volcarte en otras actividades más amenas y cuando te sientas preparada, a buscar otra vez.

Mamá (contra) corriente dijo...

Es normal que estés contenta, ha ido todo bastante bien, pues ya está, no lo pienses más!. A mi se me acaba ahora la prestación, me daba para 14 meses únicamente.

♥Quiero ser mami♥ dijo...

Me alegra saber que todo haya salido tan bien!!! Todo lo bueno trae consigo cosas buena... Suerte♥

TC dijo...

Me alegro que hayas podido solucionarlo sin necesidad de tener que volver a la empresa. Un mal trago que te has evitado, jeje.

Tu no te sientas mal por estar contenta mujer, que cada persona tiene unas circunstancias, y tu en este caso, es normal que te sientas aliviada de ver que tu exjefe no te ha intentado hacer ninguna otra pifia (dados los antecedentes que tiene, claro).